http://sites.google.com/site/housekide
Esa es la dirección de la web de Housekide, un proyecto de cohousing para mayores que estamos sacando adelante en Donosti. Hay acceso a un blog, que va a sustituir a éste. Te aconsejo que los visites.
Publicado por aelosegi en 6 junio, 2011
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Publicado por aelosegi en 30 diciembre, 2010
El informe Andel
El objetivo del estudio es posibilitar la creación de una cooperativa de viviendas con cesión de uso que, favorecida -en un principio- por las administraciones, comience a cambiar la mentalidad en el mundo cooperativo.
Países como Dinamarca, Noruega, Suecia y otros en Europa y fuera de Europa aplican un modelo cooperativo según el cual la propiedad de las viviendas siempre reside en manos de la cooperativa de viviendas y donde los socios disfrutan de un derecho de uso indefinido con un alquiler blando. Los socios nunca podrán ser propietarios de las viviendas donde viven.
El modelo español y catalán de cooperativas de viviendas no tiene un contenido desarrollado y es una materia parcialmente desregulada. Por ejemplo, la posibilidad de la cesión de uso existe, pero no hay ni un solo artículo que regule los parámetros. Las cooperativas de viviendas sólo se contemplan en un pequeño apartado de la Ley de cooperativas que no trata la vivienda con profundidad.
Andel: el modelo escandinavo de acceso a la vivienda
El andel es un modelo de acceso a la vivienda situado entre el alquiler y la propiedad, que establece que todos sus miembros habitantes son propietarios de un inmueble en sí y disfrutan del derecho de uso sobre una vivienda. El nuevo propietario del derecho de uso sobre la vivienda paga una entrada -que le es reembolsada si decide darse de baja del andel- y un alquiler blando cada mes. El modelo del andel funciona de manera democrática, los miembros habitantes del andel nunca pueden transformarlo en una propiedad tradicional, aunque tienen más derechos que un inquilino convencional, ya que es un modelo que establece el uso indefinido de la vivienda.
1. Es un modelo sin fecha de caducidad, es para siempre. Una buena parte de los habitantes de las ciudades escandinavas viven en viviendas bajo el régimen andel / cooperativo. Por ejemplo, uno de cada tres habitantes de Copenhague vive en un andel. Es decir, el parque de viviendas de fácil acceso aumenta continuamente.
2. Es un modelo que integra la iniciativa privada en un mercado no especulativo. Las empresas andel son cooperativas de viviendas privadas sin ánimo de lucro. En Escandinavia, como buena parte de Europa, hay muchas viviendas de alquiler social, alquileres baratos para las personas que lo necesitan y ayudas a la persona en los alquileres privados. Todo eso cuesta un dinero al Estado. Al mismo tiempo, cuenta con un sistema generalizado de andel que integran la empresa privada en la accesibilidad a la vivienda, impidiendo la especulación y ayudando a reducir los recursos que el Estado debe destinar a los alquileres sociales ya el resto de ayudas por los alquileres.
3. Es un modelo de acceso barato que ofrece ventajas a sus miembros. Se paga una entrada para la financiación y para implicar a las personas en la gestión de la vivienda. Otorga más derechos que un arrendamiento tradicional. Un andel se puede traspasar por transmisión mortis causa, se puede alquilar a una tercera persona durante un tiempo determinado, etc.
4. El modelo andel facilita la autogestión y el buen mantenimiento de la finca. La vivienda social, aunque imprescindible, presenta un mantenimiento costoso. Gracias a la democracia interna del andel, a su autogestión y la implicación de sus miembros (se pueden hacer mejoras en las viviendas, etc.), Es un buen modelo de gestión. En Dinamarca, hay estudios que demuestran el buen mantenimiento de las viviendas que siguen el modelo andel.
5. Es un modelo muy transparente, con un grado de satisfacción alto y que ayuda a diversificar la realidad de la vivienda. Su funcionamiento interno hace que los deberes y las responsabilidades queden bien definidos.
6. Es un modelo que puede servir para conseguir un equilibrio social. En Dinamarca, por ejemplo, la construcción subvencionada de viviendas ha de reservar un 10% a la vivienda social (aunque no deja de ser un modelo privado).
Pues bien, si en Cataluña y en España la cooperativa de viviendas con cesión de uso dispone de cabida legal, el único cambio importante que se necesita para poder aplicar este modelo es el cambio de mentalidad en el mundo cooperativo. Quizás ha llegado la hora de cuestionarnos nuestro modelo de cooperativas de viviendas, especialmente si tenemos en cuenta la desproporción que hay entre la propiedad y el alquiler en nuestro país.
2. Andel: definición y características
Introducción histórica
La idea original de este modelo proviene de Inglaterra. En 1844 se creó la primera Cooperativa para los Trabajadores del Textil en Rochdale. La filosofía cooperativa se expandió rápidamente en Dinamarca y Escandinavia, y una de sus ramas fueron las cooperativas de viviendas o Andel.
En 1866 se crea la primera cooperativa en Dinamarca, un hecho que repercutirá en diversos sectores de la economía. Pero, no es hasta el año 1911 que se crean los primeros andelsboligforening en Copenhague (la primera cooperativa de viviendas en Dinamarca).
El andel de Grondalsvaenge era una cooperativa con 400 viviendas y estaba formado por casas unifamiliares o dobles. En 1912 el sindicato Arbejdernes Andel Boligforening introdujo el principio de que cada miembro debía aportar un capital inicial (entrada), en función del tamaño de la vivienda. Una vez había ido amortizando el pago del andel, los alquileres mensuales iban bajando.
A partir de 1913, se crea la Arbejdernes Koperative Byggeforening (Cooperativa de Viviendas de Trabajadores). Se pretendía que los trabajadores tuvieran influencia en la construcción de viviendas cooperativas. Durante aquellos años, se crearon varios andel, que ya recibían ayudas públicas. La democracia interna fue un valor importante desde el principio y, por tanto, los miembros del andel eran los que decidían cómo sería la construcción. Así pues, se empezaron a construir andel, que solían ser edificaciones de cerca de cinco plantas para favorecer un acceso barato a la vivienda a las familias.
A partir de 1976, todas las edificaciones de alquiler que se quisieran vender debían ofrecer, primero, a los vecinos para facilitar la creación de un andel.
La mayoría de andel que existen actualmente se han creado durante los últimos 25 años, en el momento
Realidad actual
En Dinamarca, en total, hay 125.000 viviendas andel. Debemos tener en cuenta que Dinamarca es un país con una población de 5 millones de personas que viven muy repartidas en un territorio algo mayor que Cataluña. Es un modelo con mucha tradición pero, aún así, su crecimiento más espectacular se ha producido en los últimos 25 años. Desde 1975, cuando sólo había 20.000 viviendas andel, el número de viviendas se ha multiplicado por cinco.
Así pues, los principales destinatarios de una vivienda andel son aquellas personas con rentas limitadas pero que no necesitan una vivienda social (por ejemplo, un joven de 22 años, que podrá adquirir una vivienda en Copenhague sin tener que suscribir una hipoteca a la que no puede hacer frente, o una familia de trabajadores con dos hijos, que podrá vivir en Copenhague sin la necesidad de destinar la mayor parte de su sueldo a una hipoteca).
Definición
La primera regla de oro del andel, la más importante y la que da coherencia al sistema, es la siguiente: el modelo andel es un modelo en sí mismo. Está prohibido transformar un andel en un modelo de propiedad tradicional.
El andel es un modelo libre de especulación. El alquiler es fijo y, cuando se ha ido amortizando el endeudamiento inicial, debe tender a bajar.
El andel es una asociación de propietarios del conjunto de un inmueble. Cada persona que accede a una vivienda paga una entrada (en Copenhague oscila entre los 3.000 y los 30.000 euros, en función del tamaño de la vivienda y de su situación geográfica). Esta cantidad es reembolsada si se decide abandonar el apartamento. Durante el tiempo que se dispone de la vivienda, hay que pagar un alquiler blando-según el tamaño del apartamento-que servirá para hacer frente al endeudamiento que ha supuesto la construcción del andel ya los gastos de mantenimiento .
Características
El andel es un modelo privado de viviendas: sus miembros son miembros de una cooperativa sin ánimo de lucro que compra o edificación del inmueble. La asociación andel o cooperativa, por lo tanto, es propietaria del edificio. Pueden ser sindicatos, gremios, asociaciones con una finalidad concreta, o simplemente, como ocurre hoy en día, organizaciones andel.
El andel es un modelo libre de especulación. Nadie gana nada por el alquiler de la vivienda.
Es un modelo que, en gran parte, cuenta con el apoyo de la Administración pública.
Es un modelo que funciona de manera democrática. Los propietarios son los miembros de los órganos de decisión y, por tanto, son los que toman todas las decisiones que afectan la vida del andel.
Es un modelo que favorece la movilidad, tanto si se tiene necesidad de espacio como si se quiere cambiar de barrio o de ciudad.
Es un modelo transparente. Se definen muy claramente los derechos, los deberes y las formas de acceder a un andel, de manera que sea un modelo comprensible y claro.
Hay muchos andel que disponen de un gran abanico de servicios y algunos son un verdadero modelo de comunidad, tanto por lo que ofrecen como por su funcionamiento.
3. Estudio del modelo andel paso a paso
Introducción
El andel es un modelo que tiene una tradición muy larga y que, por tanto, ha generado una legislación muy rica. Actualmente, hay varias leyes que tienen relación con el andel
La sociedad escandinava rehuye las grandes construcciones intelectuales para resolver los problemas y busca una aproximación más pragmática-que no quiere decir simplemente al conflicto planteado.
En este apartado, trataré de sistematizar los elementos más importantes del modelo andel, como la adquisición, la venta, las responsabilidades, los órganos de decisión, etc.,
El andel, una asociación
La Ley del andel no establece ninguna definición de qué es un andel.
El patrimonio del andel forma parte de la asociación andel y sus miembros habitantes tienen el derecho de uso sobre una vivienda de la asociación. Pero, el derecho de uso de una vivienda andel no significa la propiedad de la vivienda. Sólo pueden constituir andel las personas que vivan todo el año en la vivienda-es decir, las personas que tengan su dirección efectiva-y siempre deberán ser edificaciones que tengan más de dos viviendas.
La relación entre los miembros y la asociación está regulada por el estatuto de la asociación.
Hipoteca
Los miembros de una asociación andel se obligan personal y solidariamente por la deuda hipotecaria2. Esto debe interpretarse de la siguiente manera: los miembros del andel constituyen un edificio en régimen andel. Para ello, aportan una entrada, pero la mayor parte de la financiación se obtiene a través de un crédito. Normalmente, el banco tomará el inmueble como garantía para aportar la financiación.
Restricción de embargo
Normalmente, no se puede embargar una vivienda andel. Esta restricción funcionará siempre que no haya una mención contraria en los estatutos.
Depósito de entrada
Cuando se funda la andel, se tiene que decidir qué entrada hay que aportar a la asociación. Aunque, generalmente, se busca el modelo más accesible, se puede optar por una entrada mayor o para una pequeña.
No todas las viviendas andel tienen la misma superficie. Por lo tanto, la entrada será diferente y se calculará en relación a la superficie de la vivienda. El parámetro de la superficie también se utiliza para calcular la parte proporcional del alquiler que se paga mensualmente.
Creación de un andel y compra de un inmueble
Cuando una asociación andel compra un inmueble puede que sea de nueva creación o que sea un edificio que ya existía. Muchos de los andel creados en Dinamarca no son construcciones nuevas, sino que son adaptaciones de edificios viejos en este modelo.
Venta de una vivienda andel
Cuando se produce la venta de una vivienda andel se transfiere el derecho de una persona de disfrutar del uso de la vivienda (se transfiere la calidad de miembro habitante de un andel). En Dinamarca, cuando se habla de venta de una vivienda andel entiende que lo que se transfiere es este derecho. Por tanto, cuando haga referencia a la venta de una vivienda andel deberá interpretarse que lo que se vende es el derecho de uso sobre la vivienda.
Pues bien, cuando se produzca la venta de una vivienda andel deberá seguirse un procedimiento que relaciona el vendedor, la asociación y el comprador.
El comprador debe ser reconocido por la junta directiva. La junta directiva le puede negar el derecho de uso sobre la vivienda, alegando una serie de motivos muy específicos que veremos más adelante, como puede ser la incapacidad para hacer frente al alquiler.
También es importante el hecho de que el vendedor tenga que recibir la autorización de la junta directiva una vez verificada la venta. La junta puede pedir una rebaja del precio si cree que el coste de las posibles mejoras hechas es excesivo.
La junta directiva tiene que notificar el valor de la cooperativa de la cual se compra el derecho de uso sobre una vivienda el día en que se produce la venta (aquí se comprueba que el precio de venta sea realmente el precio que marca el asociación para la vivienda).
En un primer momento, quien recibe el dinero de la venta es la asociación y no el vendedor. Cuando ésta ha comprobado que el vendedor no está atrasado en sus pagos, etc. ‘Da’ el dinero al vendedor. Este apartado es muy importante. La asociación, mediante la junta directiva, garantiza que la venta de una vivienda andel se realice de manera correcta, respetando los precios máximos marcados por los estatutos. El momento del cambio de titular de los derechos es uno de los más importantes en la vida de una asociación andel / cooperativa. Los andel velan para que este proceso se realice de forma transparente.
El comprador dispone de un plazo de 6 meses para pedir una rebaja de precio o el posible retorno de una parte, si hubiera pagado más de lo debido.
Hay toda una serie de artículos para que esta información se transmita de forma efectiva. Y esta transmisión de información, aunque es responsabilidad del vendedor, debe garantizar la junta directiva (la junta debe comprobar que se ha producido la transmisión de la información).
Listas de espera
Los estatutos deciden quién tiene prioridad de acceso a una vivienda andel hora de venderlo.
Cuando la persona decide vender su andel puede ser -como ocurre en muchos Andel- que esté obligada a venderlo las personas que están inscritas en la lista de espera de la asociación andel. El sistema de las listas de espera es un sistema que regula el acceso de los nuevos miembros cuando un miembro habitante abandona el andel.
Según los estatutos tipo que utilizan la mayoría de asociaciones andel, tiene que haber unas listas de espera que regulen el orden de prioridad para el acceso a un andel. La nueva ley profundiza en la publicidad de las listas de espera e impide toda venta que no sea hecha por la asociación como tal, siguiendo las listas
En los estatutos, puede haber un procedimiento alternativo a las listas de espera. Estos procedimientos, sin embargo, no pueden servir para hacer que una persona se salte el tiempo de espera de las listas
Cambio de viviendas andel
El modelo que estudiamos permite que una persona que vive en un andel pueda continuar disfrutando del modelo si decide o necesita cambiar de barrio o de ciudad. Esto es posible cuando se dispone de un parque de andel considerable.
Cuando se cambia de andel, es obligatorio darse de baja del andel original mediante la venta y hacerse miembro del nuevo andel en el momento de la compra.
Patrimonio de la asociación andel
Precio de una vivienda andel
En los estatutos originales de constitución de un andel / cooperativa, se fijan las entradas que deben depositar los miembros del andel, en función del tamaño de la vivienda de la que gozarán del derecho de uso.
Cuando se produce una venta posterior a la construcción de una vivienda andel, se respetarán los precios marcados por la asociación andel en función de la superficie de cada vivienda. Estos precios no podrán sobrepasar unos precios máximos. Los precios de venta de una vivienda andel se calculan a partir de estos cuatro elementos:
1. Precio de la vivienda andel o entrada, calculado en función de los metros cuadrados de la vivienda y establecido por la asociación en los estatutos (la mayor parte del precio final).
2. Mejoras realizadas en la vivienda.
3. Estado de la vivienda. Si la vivienda está en mal estado, el vendedor deberá rebajar el precio al comprador proporcionalmente a los desperfectos que se hayan ocasionado.
4. Inventario de lo que se deja o lo que hay instalado en la vivienda, si se vende con muebles o con algún equipamiento especial.
Muchos de los andel existentes pertenecen a sindicatos y otras asociaciones. En este caso, el precio de venta es igual al precio de venta inicial (el vendedor vende su derecho o entrada por la misma cantidad por la que lo adquirió, más las posibles mejoras o desperfectos).
En otros casos, el precio puede ser superior para adaptarlo un poco a la realidad. Los aumentos, pero, en ningún caso son espectaculares. Lo que busca el modelo andel es que los precios promuevan un acceso fácil a la vivienda. Es por ello que se establece todo un sistema de máximos.
Sólo como ejemplo, una vivienda andel de unos 50 metros cuadrados (sobre todo para jóvenes) suele tener una entrada de 7.000 € y un alquiler mensual-con calefacción incluida-de 220 €. Si este mismo vivienda fuera de propiedad, costaría cerca de 140.000 €.
Valor del patrimonio de una asociación andel
Hay que tener muy presente que está prohibido convertir un edificio andel en un edificio de propiedad tradicional16. Los cálculos siempre se harán teniendo en cuenta el valor de todo el inmueble en sí.
El valor de un andel siempre se ha de interpretar en su conjunto. Para contrarrestar el posible aumento de valor de un edificio andel, cada andel tiene la posibilidad de escoger entre uno de estos cuatro precios máximos.
Simplificando un poco, se podría decir que hay unos precios por el libre mercado de propiedad y todo un sistema de precios máximos que protegen el andel y el alquiler social de los precios del libre mercado de propiedad
Valoración detallada de una vivienda andel
Hay una serie de circunstancias que deben tenerse en cuenta a la hora de vender una vivienda andel, concretamente, las reformas que se han llevado a cabo vivienda y el inventario de todo lo que el vendedor deja la vivienda . Todos los elementos a tener en cuenta se especificarán en un esquema de valoración.
No está especificado en ninguna ley, pero las reformas que se computan a favor del vendedor de un andel tienen una limitación en función del tiempo y del mantenimiento.
Normalmente, todos los andel tienen una persona que hace de encargada, una persona con conocimientos técnicos que hace las pequeñas reparaciones de los elementos comunes y que vela por una buena comunicación entre los habitantes y la junta directiva. La persona encargada, además, suele disfrutar de una vivienda dentro del complejo andel. La junta siempre debe verificar el estado de la vivienda antes de una venta.
El vendedor puede pedir vender el andel con los muebles, siempre que lo especifique antes de hacer la venta.
Mantenimiento y mejora de una vivienda andel
Las normas referentes al mantenimiento de la vivienda aparecen en los estatutos del andel. El mantenimiento del interior de la vivienda corresponde a los miembros habitantes del andel, exceptuando los sistemas de cables comunes y las puertas y ventanas exteriores.
La asamblea general fija las reglas para el mantenimiento de los elementos comunes, jardines, etc.
Si un miembro habitante de un andel trata su vivienda con dejadez o de manera perjudicial, la junta directiva puede imponerle el deber de mejorar la vivienda, dentro de un plazo establecido, hasta que adquiera las condiciones anteriores de buen mantenimiento. La junta tiene potestad para comprobar el estado de una vivienda andel.
Informaciones privadas y responsabilidad de la junta directiva en la venta de una vivienda andel
La junta directiva tiene el deber de informar a los miembros habitantes de un andel siempre que éstos les pidan alguna información contenida en el registro de la asociación.
La ley dice que la junta directiva debe actuar con el mismo cuidado con que lo haría una persona normal con sentido común. Es muy difícil, pues, que puedan demandar responsabilidades a una junta directiva que ha actuado cuidadosamente
Desperfectos
Como ya sabemos, el vendedor de una vivienda andel puede pedir el pago de las mejoras hechas a la vivienda y del inventario (los muebles y las instalaciones).
La práctica demuestra que las reclamaciones pueden dirigirse contra el vendedor o contra la asociación andel, depende de cada caso. Si el desperfecto proviene del edificio o de su conjunto, la asociación será la responsable ante el comprador. Pero, si lo que vende la vivienda con unas mejoras defectuosas es el antiguo vendedor, será él el responsable.
Obligación de aprobación por parte de la junta directiva
La junta directiva tiene la obligación de dar su aprobación en la adquisición de una vivienda andel. Pero, hay algunos casos establecidos-y que deben tener una justificación bien motivada-que la junta directiva puede desaprobar.
La junta directiva está obligada a tratar en condiciones de igualdad todos los posibles nuevos miembros habitantes de un andel. Así pues, está totalmente prohibido excluir grupos específicos de la posibilidad de ser nuevos miembros de un andel.
Alquiler
Los estatutos son los que describen, en cada caso, si los miembros habitantes de un andel pueden alquilar una vivienda o no.
Una vivienda andel sólo se puede alquilar con el permiso de la junta directiva, durante un período de tiempo corto y si hay motivos de peso. Además, la junta debe aprobar el alquiler y sus condiciones.
El modelo andel está pensado para que sus habitantes vivan todo el año. Así pues, no es un modelo válido para una persona que tenga varias viviendas o que viva en otro lugar.
La junta directiva controla todos los contratos que se hacen en un andel.
La junta directiva, pues, no sólo es el órgano que se encarga de controlar las ventas de un andel, sino que es el órgano que garantiza la buena convivencia y la buena vecindad.
Reglamento interno
Una asociación andel puede establecer las normas que regulan su funcionamiento, mantenimiento, etc. Esta es otra consecuencia de la participación de los miembros del andel en los mecanismos de decisión. El reglamento interno se redacta de manera que dé cabida a todos y cada uno de las viviendas y aprobado la asamblea general.
Este es un ejemplo del reglamento que se puede utilizar en una asociación andel:
| La Asamblea General del día _________ se puso de acuerdo en lo siguiente reglamento: (normalmente los andel son pequeños complejos con patios interiores para jugar, un lugar donde tirar la basura y toda una serie de servicios habilitados).
Basura Los miembros del andel deben utilizar los contenedores habilitados para los desechos y deben participar en la recogida selectiva de la basura. Niños Los niños no deben jugar en las escaleras ni pueden llegar a hacer tanto ruido que molesten a los vecinos (todos los cristales son aislantes y, además. Bicicletas Las bicicletas y los carros para los niños no se pueden colocar en los pasillos y deberán dejar en la sala de bicicletas. Motocicletas Si la entrada del patio también funciona como salida de emergencia, las motocicletas no se pueden aparcar en el patio. Depósito de objetos Según la normativa contra incendios, no se pueden almacenar objetos privados (como pueden ser bicicletas, cochecitos de niños, zapatos, bolsas de basura, etc.) En las escaleras o en los espacios comunes. Música La música y todos los otros entretenimientos que provoquen ruido son permitidos siempre que no causen molestias considerables a los vecinos. Animales de compañía Se pueden tener gatos o perros al’andel / no se pueden tener gatos o perros al’andel. Ruidos Las lavadoras u otros electrodomésticos o aparatos técnicos se instalarán de manera que no causen molestias a los vecinos. No se pueden usar aparatos para perforar las paredes entre las 20h y las 8h. Sala de lavadoras La sala de lavadoras se debe dejar ordenada y limpia. Se respetarán los horarios anunciados en la sala de las lavadoras.
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Reparto de los gastos
Normalmente, en la inmensa mayoría de los casos, el reparto de los gastos en una asociación andel se establece en relación con la superficie de las viviendas, aunque puede haber un acuerdo para repartir los gastos de otra forma.
Aquí, en España, hay registros para cooperativas. Todos sabemos que, en una venta tradicional, los gastos-como el notario o el registrador de la propiedad-son considerables. En una vivienda andel, la inmensa mayoría de estos gastos desaparecen.
Aval para la entrada de un andel
Todo el desarrollo legislativo del modelo andel ha ido encaminando de acuerdo con su evolución y su crecimiento como modelo.
Actualmente, una persona que adquiera una vivienda andel con calidad de miembro habitante puede pedir un aval a la asociación para hacer frente al crédito por el pago de la entrada.
El aval se redactará de manera que la asociación disponga de un plazo de 6 meses por su pago. Durante estos seis meses, la asociación tendrá tiempo para excluir el miembro habitante moroso, y podrá transmitir su derecho sobre la vivienda andel a un nuevo miembro.
Relación con la Administración pública
En Dinamarca, las Kommune (una especie de comarca) son las que definen las necesidades y las políticas sociales y de vivienda en cada Kommune.
Dentro de los andel, están prohibidos los miembros pasivos (aquellos que no viven en el andel).
Muchos andel han creado mediante ayudas públicas. Se observa que hay una interrelación entre los poderes públicos y el modelo andel. Es un modelo que ha fomentado desde los poderes públicos y, aunque es privado, ayuda a mejorar las necesidades de vivienda en las zonas donde se aplica.
Los estatutos
El Ministerio de la Vivienda establece las directrices que deben regir las asociaciones andel mediante los estatutos estándar.
Las asociaciones de andel son las que, siguiendo las leyes establecidas en relación a los andel, deben aceptar los estatutos tipo.
En los estatutos tienen que aparecer menciones sobre:
• el valor de las entradas, la hipoteca de la asociación;
• el reparto de los gastos;
• el mantenimiento del andel, las viviendas y renovaciones;
• si los miembros tienen el derecho de alquilar su andel;
• el reglamento interno;
• la venta de un derecho sobre una vivienda andel (fijación de precios y procedimientos);
En los estatutos tipo, se establecen procedimientos de decisión para el funcionamiento de las asociaciones andel.
• las reglas del andel cuando se produce la muerte de un miembro o la disolución de una pareja (en relación a los derechos);
• la renuncia del derecho sobre una vivienda andel exclusión del andel;
• la junta directiva;
• el balance de cuentas y las auditorías;
• la disolución de la asociación.
La junta directiva
En los estatutos tipo, se establecen procedimientos de decisión para el funcionamiento de las asociaciones andel. En ponemos algunos ejemplos:
• la asociación andel tiene un carácter de administración común, es decir, administra el patrimonio de la asociación.
• la autoridad máxima de la asociación es la asamblea general.
• cada vivienda andel dispone de un voto a la asamblea general.
• para poder tomar una decisión debe haber 1 / 5 parte de los miembros del andel. La aprobación es por mayoría.
• las propuestas de cambio de estatutos o de disolución de la asociación se podrán acordar cuando haya, al menos, 2 / 3 partes de los miembros de la asociación. La votación debe ser aprobada por 2 / 3 partes de los miembros presentes o representados la asamblea general. Si no hubiera las 2 / 3 partes de los miembros presentes, pero 2 / 3 partes de las personas presentes en la asamblea estuvieran a favor, se podría pedir la celebración de una nueva asamblea general, en cuyo caso, una mayoría de 2 / 3 partes de los presentes (y no del total de los miembros) sería suficiente para tomar acuerdos.
• la asamblea general elige la junta directiva, que cuenta con 3 o 5 miembros. La junta directiva se encarga de la dirección del día a día de la asociación y ejecuta las decisiones de la asamblea general.
4. Dos ejemplos de andel en Dinamarca
En Dinamarca, hay muchas asociaciones andel / cooperativas de viviendas. De entre todas ellas, he escogido dos para mostrar que el modelo del andel adapta a diferentes realidades y diferentes necesidades
Andel Boligforening Finlandsgade, ejemplo de un andel pequeño
Este andel lo han creado, durante los últimos veinte años, un grupo de inquilinos que ha adquirido la vivienda para hacer un andel. En Dinamarca, este es un modelo de constitución de andel que, durante los últimos años, se ha promovido mucho desde los poderes públicos y las leyes.
El andel consta de 72 viviendas, entre 45 y 116 m2, la mayoria entre 62 y 90,
En el andel hay una lista de espera interna. Cuando una vivienda queda libre, los mismos miembros del andel tienen derecho de preferencia para adquirir el derecho de uso sobre la vivienda que ha quedado libre por orden de antigüedad.
Tienen un plan de rehabilitación que dura 10 años. En un futuro próximo, pretenden arreglar todas las ventanas y el drenaje del edificio. Ya han reformado completamente el tejado y han hecho un jardín en el patio interior. Los alquileres varían de 2.200 a 4.200 coronas al mes (de 293 hasta 560 € al mes en función del tamaño). La mayoría paga menos de 400 € al mes. Si este alquiler fuera a precio de mercado, probablemente se triplicaría.
Durante la vida de este andel, sólo han tenido que expulsar uno de sus miembros y ha sido por morosidad.
Lo que más valoran los miembros del andel es la proximidad y el conocimiento que se establece entre todos sus habitantes y la libertad que tienen a la hora de fijar las normas por las que se regirán. Por lo tanto, se valora mucho la familiaridad y la cercanía. Además, sus miembros creen que tienen un gran poder de decisión. El nivel de satisfacción entre los habitantes de este andel es alto. Viven en un edificio que data de principios de siglo-remarcable arquitectónicamente-, que está bien situado-cerca de los canales de Copenhague-y que, como suele ocurrir con los andel, tiene un precio bastante bueno. Las edades de los que viven son muy diversas. Hay muchas familias con niños.
AAB (Arbejdernes-Andel-Boligforening)
ejemplo de un complejo andel grande
El AAB se creó en 1912, por lo tanto, es uno de los andel más antiguos de Dinamarca. Desde el principio y como punto principal de sus objetivos, ha trabajado por la mejora en las condiciones de las viviendas y en contra de la especulación.
El AAB es una única democracia de miembros, donde cada uno debe tener la máxima influencia para establecer las condiciones de su vivienda. Por eso, cada edificio andel AAB es independiente económicamente y democráticamente. Cada edificio andel del grupo AAB escoge su propia junta directiva.
Hoy en día, la AAB administra un total de 17.482 viviendas repartidas en 82 edificios.
La autoridad máxima del andel AAB es la representación común. La representación común elige una comisión económica, un presidente y un vicepresidente.
En un edificio andel nadie debe ganar nada con el alquiler, es un edificio libre de especulación. Los edificios andel del AAB reciben apoyo público. Esto crea un deber social, y la Kommune decide quién tiene el derecho de vivir en la cuarta parte de las viviendas destinadas al alquiler social.
El andel AAB está constituido sobre una base democrática. La mayoría controla los órganos de decisión. Cada edificio AAB es independiente económicamente y no se pueden transferir dinero de un edificio andel a otro edificio andel de la misma organización.
Para ser miembro del andel AAB, primero hay que ser miembro del sindicato OG ha de estar inscrito como persona que busca vivienda activamente.
Las listas de espera del andel AAB superan los 15 años en la mayoría de casos. Este número es excepcional y se explica por la gran cantidad de edificios con que cuenta. Así pues, la AAB es muy atractivo porque, una vez has entrado y con el tiempo, resulta mucho más fácil disfrutar de pisos muy económicos en la zona donde deseas.
El AAB participa, en parte, de las grandes renovaciones urbanísticas-como el proyecto Ishøj-y tiene unas buenas expectativas de futuro porque es una organización moderna y con mucha experiencia en la gestión de Andel.
5. Comparación entre las leyes españolas / catalanas y las de Dinamarca para aplicar el modelo andel en Cataluña
En España y en Cataluña, las cooperativas de viviendas sólo se contemplan como un apartado de la Ley de cooperatives. Es una ley muy formalista y poco adaptada a la problemática real de la vivienda, en esta ley, la modalidad de cesión de uso casi no se contempla. En este apartado, quiero destacar los posibles ‘puntos de fricción’ o, simplemente, los puntos destacables en la legislación catalana de hoy en día para una posible aplicación del modelo en Cataluña y España.
Legalmente, el modelo jurídico del andel dispone de cabida legal en la Ley de cooperativas, en el apartado de viviendas y en el modelo de cesión de uso (artículos 3 de la ley española y la ley catalana de cooperativas).
Lo que no hay es un modelo bien establecido, autónomo y desarrollado, ni una regulación bien definida y con contenido sobre la cesión de uso.
Las leyes española y catalana de cooperativas facilitan el encuadre jurídico para empezar a aplicar el modelo andel (creación, órganos y procedimientos de decisión, imposibilidad de embargar el patrimonio de la cooperativa por deudas de los socios, etc.), Aunque el régimen de cesión de uso aún debe dotarse de un auténtico contenido.
Sin embargo, aunque el modelo andel no está nada desarrollado, dispone del marco legal básico para poder aplicar en Cataluña y España. Actualmente, pues, es un modelo perfectamente aplicable en nuestro territorio.
Prohibición del cambio del modelo andel al modelo de propiedad tradicional
Como la legislación española no prohíbe que, cualquier día, los miembros del andel puedan convertirlo en un bloque de pisos de propiedad tradicional, el contrato con los miembros del andel debería incluir algún tipo de cláusula que especificase que se trata de un nuevo modelo que facilita el acceso a la vivienda de forma continuada y que estableciera que, en caso de que los miembros quisieran transformar la asociación andel en propiedad tradicional, el órgano competente de la Generalitat tuviera derecho de preferencia en la compra del edificio (a un precio establecido y relacionado con las ayudas dadas por la creación del andel), o cualquier otra cláusula legal análoga para contrarrestar el efecto perverso de esta posibilidad.
Las dos soluciones a la principal problemática de futuro son las siguientes:
1. Un contrato que-durante los primeros años de modelo-establezca todos los impedimentos legales posibles para evitar que el andel se transforme en propiedad tradicional (derecho de compra por parte de la Generalitat, retorno de las ayudas recibidas, etc
2. Trabajar desde el primer día para crear un modelo autónomo que prohíba la transformación del modelo andel en un modelo de propiedad tradicional.
La entrada y la prohibición de embargo
El modelo escandinavo de andel establece el pago de una entrada para poder formar parte del andel. La entrada es un parámetro único y muy claro. Con el pago de la entrada se adquiere la calidad de miembro habitante del andel adjudica el derecho de uso sobre la vivienda que ha adquirido el comprador.
El sistema español establece una aportación al capital social (la parte más importante), nuevas aportaciones obligatorias y voluntarias al capital social, cuotas de ingreso, cuotas periódicas y otros. En este caso, habría que simplificar la nomenclatura para que fuera más comprensible y para que se adaptara mejor a un modelo de cooperativa de viviendas con cesión de uso. Todo ello debería incluirse en una única entrada (que definiría la parte de aportación obligatoria al capital social en función de la superficie de la vivienda y los otros conceptos), reembolsable en caso de que el socio decidiera vender su derecho , y en un alquiler mensual blando para hacer frente a la mayor parte del endeudamiento y que en ningún caso se reembolsaría a los socios (este es un problema de nombres y de simplificación para hacer que la gente entienda mejor el modelo, con una ley de cooperativas de viviendas con cesión de uso adaptada al mundo de la vivienda).
De acuerdo con el modelo andel, la aportación de la entrada no se puede embargar. El único crédito autorizado por el modelo andel es lo que se destina a hacer frente a la suma de la entrada.
Prohibición o no de alquiler
El alquiler de una vivienda andel es una de las opciones que tienen los miembros habitantes del andel. El alquiler de su vivienda, pero, debe ser durante períodos cortos y siempre con un motivo de peso. Esta posibilidad no existe en todos los Andel.
Criterios para entrar en lista de espera
En Dinamarca, no hay límite de ingresos para apuntarse en una lista de espera para habitar en un andel. En los países escandinavos, los ingresos mínimos ya los cubre el Estado y el modelo andel representa una alternativa a la propiedad tradicional más que la alternativa de los que no tienen recursos.
Exclusiones del andel
El modelo andel es un modelo que ofrece muchas ventajas pero que, a cambio, pide unos deberes básicos. De entre ellos, el pago de los gastos y de la entrada, el respeto a la vida en común y un deber de mantenimiento sobre la vivienda.
Pero en los estatutos de un andel / cooperativa de viviendas con cesión de uso, debería quedar bien tipificada y clara la posibilidad de expulsión del andel por el impago de la entrada y los gastos, por el maltrato de la vivienda o por la falta de respeto reiterada a la vida en común.
Calidad de socio
El modelo andel sólo otorga la cualidad de socio a las personas físicas que habitan en el andel. Es más, deben ser personas que vivan regularmente.
En un principio, aquí, se debería limitar a las personas físicas a través de los estatutos de la andel y, de cara al futuro, se debería limitar a través de una hipotética ley catalana de andel / cooperativas de viviendas con cesión de uso.
Estatutos
En España, no hay ninguna ley que llene de contenido la cooperativa de viviendas con cesión de derecho de uso. Por lo tanto, toda esta tradición y todo el desarrollo de las normas debería contemplar los estatutos. Unos estatutos que incluirían todos los aspectos importantes, como las obligaciones de mantenimiento, las listas de espera, el valor de las entradas, el valor de los gastos, las reformas, la calidad de socio, los procedimientos de exclusión, etc. En España existe la Ley de cooperativas. El apartado de viviendas contempla y establece aspectos formales sobre los órganos de la asociación y los procedimientos de decisión, pero el único contenido que aparece en la ley sobre las cooperativas de uso es el siguiente: ‘se pueden establecer cooperativas viviendas con cesión de uso ‘.
6. Introducción del primer andel en Cataluña
Para llenar de contenido el modelo cooperativo es necesaria la implicación de las administraciones públicas.
La aplicación del modelo andel en Catalunya no es ninguna quimera. Este estudio habla de qué son y cómo se organizan las cooperativas de viviendas andel desde un punto de vista jurídico y práctico. Se profundiza en el concepto de cesión del uso en sí, porque este es el eje central de todo el modelo y es imprescindible entender muy bien su funcionamiento. Para poder aplicar el modelo andel en Cataluña, pero, es muy importante saber traducir el modelo a la realidad catalana. Por ejemplo, qué órganos deberían crear en un principio-para su aplicación, y qué premisas se deberían tener en cuenta.
La Generalitat tiene competencias en la materia, concretamente, el Instituto Catalán del Suelo, la Dirección General de Actuaciones Concertadas, Urbanismo y Vivienda y la empresa pública ADIGSA han mostrado interés por potenciar el alquiler y empezar a cambiar la tendencia actual en el acceso a la vivienda. Ahora bien, no son éstos los órganos que-de cara al futuro-deberían velar por la creación y aplicación de un modelo andel o cooperativo potente. Tenemos que trabajar a partir de lo que tenemos y dedicar esfuerzos a la creación de un futuro órgano autónomo que controle, asesore y favorezca todo el modelo cooperativo / andel.
Grupo de estudio para la creación del primer andel de Cataluña
El modelo andel, si se acaba aplicando, debe permanecer en el tiempo. Por tanto, no es nada recomendable que sea un boom sin control, con errores incluidos. Es imprescindible que sea un modelo favorecido y controlado desde la Administración, para que se acerque al máximo al modelo que he intentado explicar.
Se debería empezar por la creación de un proyecto piloto, tutelado y controlado desde la Administración. En este proyecto, aplicaríamos todas las características de la cooperativa de viviendas con cesión de uso. Se debería explicar muy bien el modelo a las personas escogidas como miembros del primer andel de Cataluña, y enfatizar el hecho de que participan en un modelo de vivienda que-de cara al futuro-pretende ser una alternativa bastante generalizada para facilitar el acceso a la vivienda a las personas con rentas limitadas. Los medios de comunicación deberían hacerse eco de los primeros pasos del andel, para que la sociedad empiece a conocer el modelo. Los ciudadanos deben saber que existe un nuevo modelo de acceso a la vivienda, apoyado desde la Administración, al que se pueden sumar fácilmente.
En la creación del primer andel, deberíamos aprovechar muy bien la experiencia danesa de tantos años de funcionamiento. La asociación de andel de Dinamarca y la experiencia de los andel más consolidados nos ayudarían a planificar un andel piloto: nos podrían mostrar cuál es la proporción ideal entre las viviendas y su tamaño para satisfacer las diferentes necesidades de la comunidad y para hacer una comunidad atractiva para todos, nos podrían hablar de cómo y qué servicios ofrecen y gestionan, y de cómo se financian. Su experiencia sería muy útil para que el edificio pudiera satisfacer un gran número de objetivos.
El modelo andel, como todo modelo, necesita la implicación de los poderes públicos. Como ya he destacado, la base jurídica para la creación del modelo andel ya existe, lo que no hay es una ley que llene el modelo de contenido y le dé la autonomía necesaria.
Conclusión final
Este estudio no pretende ser la solución a todos los problemas de la vivienda, sino una alternativa más para facilitar el acceso a la vivienda que integra la iniciativa privada dentro de unos parámetros no especulativos. Las cooperativas de viviendas con cesión de uso ayudan a las personas -sobre todo las que tienen unas rentas más limitadas- a adquirir una vivienda de fácil acceso donde se aplican. Además, son un modelo que -con variantes análogas- se aplica en muchos países de nuestro entorno. Concretamente, el modelo andel en sí está respaldado por un Estado en el que suelen hacer bien las cosas.
En este estudio, presento una alternativa a la concepción actual-muy reducida-del modelo cooperativo en España. He intentado presentar el modelo con profundidad, partiendo de sus características y de sus fundamentos legales, para estudiar la manera de aplicarlo a nuestra realidad.
Podemos aplicar un modelo cooperativo más sostenible. Un modelo cooperativo autónomo y con contenido, que no permita pasar del modelo andel al modelo de propiedad tradicional (como ocurre en España), un modelo con un contenido auténtico (con normas que regulen el qué y el cómo de la cooperativa con cesión de uso).
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Publicado por aelosegi en 19 noviembre, 2010
Hablando de vivienda uno piensa que construir se refiere a lo que hacen una serie de profesionales y currelas, desde los arquitectos y aparejadores hasta los azulejistas, que convierten un solar en un espacio cerrado a punto para meter los muebles e irse a vivir allí.
Pero para vivir en un cohousing, tan importante como esa construcción es la que consiste en convertir un grupo de gente más o menos interesada en una comunidad apta vivir en un hábitat compartido.
Perder el miedo a la palabra comunidad
Cuando se menciona la palabra comunidad, hay que darse cuenta de que es un saco muy grande, donde cabe de todo. Comunidad se llama tanto a un grupo estrechamente unido por una ideología mística y dispuesto a compartirlo todo en la vida, como a la asociación forzosa de los propietarios de pisos de un inmueble, donde lo único en común es ser propietario, y por lo demás suele abundar la desconfianza mutua, y lo más normal es no dirigirse ni la palabra.
La comunidad de cohousing
Para el buen funcionamiento de un hábitat compartido, cohousing, covivienda, o como lo queramos llamar, es fundamental la existencia previa de un grupo de personas que opta por ese sistema de vi(vien)da, que ha mantenido varias horas de reuniones y discusiones para llegar a todos los acuerdos necesarios para decidir, diseñar, construir y vivir cooperativamente en un conjunto construido para ello. La gente así preparada para vivir en un cohousing es una comunidad de cohousing, que no tiene por qué coincidir en más ideas, sean políticas, sociales, filosóficas, religiosas o laicas.
Partir de un grupo para llegar a ser comunidad
Es obvio que un grupo no llega de manera expontánea a ser una comunidad; pero es muy importante subrayar, por lo que dice la experiencia, que no se puede esperar a que la vida en proximidad genere comunidad, si no que hay que llegar a ese momento con una comunidad bastante afianzada. Claro que no se puede exigir a todos el ismo grado de compromiso, y que siempre va a haber recién llegados de última hora que tendrán que hacer el aprendizaje sobre la marcha, pero los cerca de cuarenta años de experiencia en cohousing enseñan que más vale no escatimar en reuniones y ocasiones para el debate mientras se va avanzando en la construcción física del hábitat compartido.
El metodo Nielsen
En 1995, un danés llamado Henry Nielsen, en colaboración con la asociación Objetivo Calidad de Vidad desarrolló un modelo integral para la creación de comunidades de cohousing para mayores, que reconocía las necesidades específicas de esas personas. Ese método enseñaba un modelo, un proyecto si se quiere, que guiaba a esos grupos de personas a navegar con éxito a través de un proceso que de otra manera resulta incierto.
El modelo de Nielsen está basado en el proceso participativo, y en él se incorporan detalladamente cuestiones de cooperación, de asistencia, consideraciones sobre el diseño, sobre el tamaño de la comunidad, y sobre los procesos de formación de grupos, entre muchas otras cosas. Una vez que los daneses comenzaron a usar el método Nielsen, la cantidad y calidad de las comunidades de cohousing para mayores han aumentado significativamente.
El objetivo de Nielsen era ambicioso y poliédrico. Buscaba un modelo que:
• hiciera que el cohousing fuera una opción accesible a todo el mundo, y no sólo para los muy motivados,
• identificara y resolviera los principales problemas que los mayores suelen encontrar durante el proceso,
• mejorara los aspectos sociales del proceso, que a su vez, propiciaría unas comunidades más fuertes y duraderas,
• hiciera más fácil y satisfactorio para los promotores y los municipios iniciar o apoyar nuevos proyectos de vivienda cooperativa de mayores,
• guiara el proceso de principio a fin, y también la vida en comunidad.
Las cinco fases de Nielsen
El método de Nielsen abarca todo el proceso desde la idea inicial hasta la vida en el cohousing y se divide en cinco fases que representan cada una un conjunto de retos y recompensas.
► La primera fase o fase de viabilidad /factibilidad es una fase crítica en la que se analiza cuidadosamente si el proyecto es viable y se trata de reponder a las preguntas básicas: ¿Existe real interés para una comunidad de cohousing de mayores? ¿Hay algún terreno suficientemente próximo ? ¿Qué tipo de financiación puede obtenerse para los eventuales residentes: banca normal, administración, inversores? ¿Qué instrumentos y garantías financieros van a poder usarse para dar una utilización y garantía máximas a los bienes de los residentes? ¿Son las autoridades locales susceptibles de proporcionar ayudas en forma de terrenos?
Durante la Fase de Viabilidad ocurren tres acontecimientos principales:
• Se forma un grupo nuclear.
• Se identifica una localización.
• Se encuentran posibilidades de financiación.
En esta fase el grupo adquiere una visión de conjunto del proyecto en lo que se refiere a : Viabilidad, Propiedad, Localización, Permisos, Financiación y Presupuesto
► La segunda fase o fase de información: Publicidad, constitución del grupo. Estrategias de desarrollo
La segunda fase consiste por un lado en publicitar el proyecto hasta constituir la masa crítica considerada necesaria para llevar adelante el proyecto y por otro en decidir un estrategia de desarrollo bastante acabada.
Los mayores interesados empiezan a conocer cual es el proceso que se requiere para ir desde la idea de una nueva comunidad hasta la construcción de esa comunidad. Además de aprender en lo referente al aspecto social de la construcción de una comunidad, es necesario que mejore su comprensión del proceso de diseño y desarrollo en vistas a participar plenamente en la creación de un entorno construido.
Este proceso de aprendizaje incluye estrategias de desarrollo, opciones financieras, y cuestiones jurídicas.
Cada grupo debe tratar cuidadosamente de dar con la estrategia más adecuada para su situación particular. ¿Cuántas viviendas constituyen el número ideal para la comunidad? ¿Debe el grupo de residentes actuar como promotor? Deben establecer una joint venture con un promotor experimentado? ¿Cómo compaginar los objetivos del grupo con los de la administración?
►Tercera fase o Grupo de estudio numero 1: Aprender a envejecer con éxito
El Grupo de Estudio número 1 consiste en una serie de talleres en los que los participantes exploran los temas referentes a envejecer sin moverse de donde uno vive, definen lo que significa envejecer con éxito, y empiezan a perfilar un camino deliberadamente escogido para escoger, en la medida de lo posible, el propio futuro
El objetivo de esta fase es conseguir un conocimiento general sobre las alternativas existentes; pero tan importante como eso, aunque menos tangible, es que los futuros residentes clarifiquen sus esperanzas y sueños al tiempo que aprenden a trabajar en cooperación con los demás.
Normalmente, el grupo de Estudio número 1 se reúne semanalmente a lo largo de diez semanas, tres meses más o menos. Muchas veces los grupos suelen tener el apoyo de un facilitador exterior para guiar las sesiones.
Los temas tratados en estos talleres suelen comprender temas como los siguientes:
• ¿Cual es su escenario de envejecimiento?
• Pros y contras de envejecer donde uno vive en las diversas modalidades de vivienda
• Proceso grupal. Trabajo conjunto.
• Ayuda mutua y ayuda externa
• Cuidado mutuo: mantener la salud a través de la comunidad
• La economía en el envejecimiento
• Filosofía, espiritualidad, mortalidad
• Comunidades de cohousing y diversidad de diseño de cohousing. Cómo construir una comunidad.
Esta fase es realmente importante para cualquiera que esté pensando en cohousing para mayores. Es una fase en la que se suelen establecer lazos profundos entre los futuros residentes. Trabajar juntos en temas sobre el envejecimiento, hacerle frente conjuntamente y hacerlo con soluciones creativas es una importante experiencia unificadora.
►Cuarta Fase (Grupo de estudio número 2): Proceso participativo de diseño y desarrollo
Este grupo de estudio está concebido para quienes van a trasladarse a una comunidad de 15 a 25 unidades. En esta fase, lo que parte de ser un grupo se convertirá en una comunidad de cohousing de mayores. Los mayores, junto con su arquitecto, van a diseñar la comunidad de cohousing a lo largo de una serie de talleres. Van a desarrollar y concretar los criterios de diseño arquitectónico, diseñar el plano del conjunto, la casa común y las unidades de vivienda: Más adelante asegurarán la financiación y contratarán un contratista que lleve adelante la edificación o remodelación.
►Quinta fase (Grupo de estudio número 3) : Acordar las normas de convivencia
Ésta es la fase en la que los residentes se preparan para vivir en una comunidad de cohousing. En ella se discutirá y se decidirá cómo llegar a acuerdos y se establecerán las políticas de detalle en lo referente a comidas en común, animales de compañía, quién se ocupa de quién, etc. Los residentes, el desarrollador y el asesor del proyecto deciden sobre el proceso para admitir nuevos residentes, y los métodos para completar las vacantes. También identificarán las necesidades de mantenimiento que pueden sobrevenir.
El metodo Nielsen no es el remedio universal
Evidentemente, nadie está pensando que siguiendo los pasos del método Nielsen el éxito está asegurado. Seguramente, aun dentro de su generalidad, está basado en unas experiencias de unas sociedades bastante diferentes a la nuestra, y habrá muchas cosas que cambiar para adaptarlo. Pero lo que sí se puede asegurar es que es un método coherente que recoge de manera ordenada muchas experiencias de proyectos de cohousing que han terminado con éxito y también de otros que se han quedado en el camino.
Buena parte de lo que cuento aquí está tomado de The Handbook of Senior Cohousing de Charles Durrett
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Publicado por aelosegi en 19 noviembre, 2010
Existen experiencias: no se trata de improvisar nada
Cuando se empieza a hablar de vivienda con espacios compartidos en ciertos ambientes receptivos (en los otros no merece la pena), siempre aparece el excepticismo plasmado en expresiones como “vaya aventura!” “ no estamos para improvisaciones, a esta edad”…
Pero la verdad es que de aventura poco, y de improvisación, nada.
Porque improvisar, a lo mejor se puede llamar así a lo que hicieron aquellos daneses de hace cuatro décadas que decidieron probar a vivir de esa manera. Pero ¿nosotros improvisar? Después de más de 38 años de experiencias positivas, con miles de cohousings funcionando, cientos en proyecto, y una difusión cada vez mayor por el mundo, nuestro proyecto tiene mucha base en la que apoyarse.
Todo el mundo repite que el cohousing moderno surge en Dinamarca. Wikipedia da el nombre: ‘Sættedammen’ del primer habitat compartido (en danés bofællesskab). Se trataba de un hábitat compartido intergeneracional, es decir, dirigido a familias enteras, con niños, mayores y ancianos. El experimento tuvo éxito y pronto fue imitado en Dinamarca y los países nórdicos y más tarde en los Estados Unidos.
El siguiente paso en nuestra dirección lo dieron Tove Duvå y Lissy Lund Hansen, también danesas, que tras múltiples batallas consiguieron poner en marcha en 1987 el primer espacio compartido para personas mayores. A partir de entonces, ambos tipos de covivienda, el intergeneracional y el de mayores se han ido desarrollando por todo el norte de Europa y en los países anglosajones y Canadá especialmente.
Dinamarca sigue siendo el país con más desarrollo de este tipo de vivienda, con cerca de un 1% de la población habitando en coviviendas.
Eso en cuanto a la experiencia práctica: muchos miles de personas viven hoy en día en hábitats compartidos y la experiencia se va expandiendo. Pero, lo que es más interesante para nosotros no es lo bien que se lo hayan montado ellos, si no que hay muchos y muchas de los que han experimentado ese tipo de vida que han querido dar testimonio de su experiencia, de los pasos dasos, de las dificultades encontradas y de las mejoras que se podrían introducir.
Hoy en día hay muchos libros y cientos de artículos, videos de YouTube, etc. etc. que dan cuenta de lo que es la vida en un cohousing de mayores.
Parece pues, que no queda mucho espacio para la improvisación.
Pero es verdad que tanto la práctica como la teoría nos remiten al extranjero: por ejemplo hay muy poco para leer sobre el cohousing en castellano. A falta de conocer lenguas nórdicas, es imprescindible leer en inglés para tener acceso a toda esa experiencia acumulada.
Las experiencias son importables
Sin duda, ese simple hecho hace que todo lo referente a ese estilo de vida que supone el cohousing se pueda ver como algo bueno para esos extranjeros, pero no adecuado a nuestra sociedad .
Y este es es el segundo aspecto del excepticismo que inevitablemente suele saltar cuando ha quedado claro que de improvisación, nada.
Es que eso de vivir compartiendo espacios les puede ir a los nórdicos, que son tan disciplinados y tan igualitarios, pero es que a nosotros nos gusta la libertad, poder hacer siempre lo que nos da la gana…
Otra vez estamos admitiendo esos estereotipos que clasifican a la gente en nórdicos, anglosajones o latinos asignándoles de por vida ciertos rasgos temperamentales y sociales. Pero no son más que estereotipos, simplificaciones con peligrosas consecuencias, como la xenofobia y el autodesprecio.
Es mucho más serio y científico pensar que por encima de la moral protestante o la dieta mediterránea están las realidades sociales y demográficas que van convirtiendo a todas las sociedades del primer mundo globalizado en clones.
Si observamos las pirámides demográficas, la estructura familiar y social, el peso de la religión y las tradiciones, el nivel de riqueza, etc. etc. de la mayor parte de los países donde se va desarrollando el cohousing, vemos que son cada vez más semejantes. El tipo de familia, el número de hijos, el peso de las estructuras tradicionales que podíamos ver en los países del norte hace 40 años se parecen cada vez más a lo que tenemos, aunque con más crisis, aquí ahora.
Hace 40 años las familias nórdicas eran aproximadamente de las mismas dimensiones que las nuestras actuales. Si los mayores daneses decidían que era hora de agruparse para tomar en sus manos el futuro, era porque ya no podían contar con las familias más numerosas (como aquellas en las que ellos se habían criado) para atenderlos cuando fueran ancianos. Exactamente lo que nos pasa a nosotros. Hasta entonces mal que bien, había funcionado la asistencia por parte de los hijos. A partir de cierto momento eso era imposible, y aunque la administración ofreciera servicios mucho mejores que los nuestros, muchos mayores empezaron a construirse su propio nicho, perdiendo una pizca de independencia, tal vez, pero ganando mucha interdependencia y asegurándose un futuro acompañado por las personas que uno elegiría.
Las construcciones sociales se ajustan a las necesidades sociales. Si a los mayores nórdicos les llegó el momento entonces, a nosotros nos está llegando ahora.
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Publicado por aelosegi en 9 noviembre, 2010
A la hora de iniciar un proyecto de cohousing para mayores surgen miles de preguntas, dudas y propuestas. Tras las primeras reuniones se empiezan a perfilar unos acuerdos básicos y también los temas que habrá que debatir y consensuar para ir avanzando.
En las siguientes líneas trato de reflejar hasta dónde he (o hemos) avanzado en este momento:
A) Los acuerdos mínimos
1) Se trata de construir un hábitat para vivir el último tercio de la vida de manera independiente, pero en estrecha proximidad y compartiendo ciertos espacios y servicios con las personas que elegimos este proyecto.
- El diseño del conjunto y de cada vivienda facilitan las relaciones de vecindad y cooperación.
- Existen unos servicios comunes (lavandería, tendedero, terraza /jardin, sala de estar, TV, biblioteca, cocina, comedor, gimnasio…) que complementan y suplementan los de la vivienda privada.
- Las viviendas particulares, los espacios comunes y el entorno estarán adecuados a un proceso progresivo de dependencia
2) Somos nosotros los que lo montamos, de manera participativa.
a. Somos los participantes los que decidimos (en la medida que sea) : elección del lugar, diseño-construcción…
b. Los participantes decidimos las reglas de la vida en común: lo que se comparte y lo que no
c. Se recurrirá a los profesionales que haga falta, pero ellos no deciden
d. También se pedirán todas las ayudas públicas posibles, pero sin subordinar nuestra independencia
Y como temas a discutir tranquilamente y consensuar, los siguientes:
¿Dónde se localiza?
En pleno centro, en barrios nuevos, en casas expresamente construídas, en edificios que por lo que sea quedan vacíos…
Régimen jurídico
Sociedad cooperativa, sociedad anónima, propiedad, derecho de superficie, alquiler…¿Qué pasa con la vivienda de una persona que se va o se muere?
Tamaño.
Hay bastantes experiencias que apuntan a unas dimensiones de entre 15 y 25 viviendas. Por encima, es difícil asegurar una gestión participativa; por debajo, las relaciones son demasiado reducidas y limitan la capacidad de intimidad.
¿Cuánto tiene que implicarse cada cual en este proyecto?
Lo ideal sería que todos a tope, pero siendo realistas es de prever que algunos tiren, otros echen una mano y otros estén. Cada cual debe decidirlo.
Elementos comunes: cuáles sí y cuáles no…
¿Debería tener cada vivienda individual lavadora, lavavajillas, terraza o patio propio…? ¿Unas sí y otras no?
Sostenibilidad, aspectos medioambientales de la construcción.
Normalmente el cohousing lleva aparejada una preocupación por el medio ambiente. ¿Hasta dónde van a condicionar los elementos medioambientales la funcionalidad de la construcción?
¿Qué se comparte? Espacios, servicios, actividades…
Aparte de unos espacios, se pueden compartir las comidas, el ocio, servicios de limpieza, de atención, actividades sociales y culturales…
¿Cuándo se incorpora una/o al cohousing?
Lo deseable, para la constitución de la comunidad, parece que en cuanto se termine la obra todo el mundo se mude a la vez, pero pueden plantearse situaciones particulares.
Ayuda mutua
La ayuda mutua hasta cierto punto, se va dar de hecho, pero vivir en un cohousing no significa convertirse en una ONG. Podemos discutir y acordar hasta qué punto estamos dispuestos a ayudar o deseamos ser ayudados
Criterios de admisión
¿Hace falta establecer una edad mínima, y una máxima? Un cohousing no es un hospital.
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Publicado por aelosegi en 2 octubre, 2010
Cuando uno o una se da cuenta de que es mayor y va camino de viejo (la conciencia de eso suele venir a menudo con la jubilación) puede, básicamente elegir entre dos opciones: una consiste en no hacer nada, como si el género de vida que lleva uno cumplidos los sesenta y con salud normal, se pudiera prolongar indefinadamente, y la otra, es pararse en algún momento a pensar que vienen cambios y conviene preparse.
No hacer nada especial es lo que de hecho hace la mayoría, simplemente tratar de seguir viviendo como hasta entonces, sin plantearse cambios; pero la opción de no hacer nada parece ser también resultado de la opción teorizada por algunos que han decidido que no quieren seguir viviendo una vida deteriorada, lo que es una decisión muy plausible, pero que no soluciona en absoluto el problema real, ni lo roza. Porque el problema real de la inmensa mayoría no es el de prolongar o no una vida vegetativa, sino el de los largos años de envejecimiento, y este problema lo empezamos a vivir ya a partir de los sesenta y tantos, de una manera más o menos acusada.
Estadísticamente podemos estar casi seguros de que en los próximos 15 años, estando razonablemente bien de salud, esto es, sin ser dependientes, vamos a pasar, como mínimo por períodos de dependencia importantes (enfermedades que se curan, roturas de huesos, intervenciones…). Esos períodos, en situación de soledad, significan como mínimo, tener que echar mano de la ayuda de otras personas o instituciones, y muy a menudo tener que abandonar temporalmente el propio hogar.
Por otro lado, excepto para una minoría de personas, digamos extrañas, la soledad, la falta de contacto suficiente con los amigos y conocidos, que se acentúa si no se hace algo importantye para contrarrestarla, está reconocida como uno de los mayores enemigos de la salud mental (y física) de las personas mayores.
Por no hablar de los problemas económicos a los que nos podemos enfrentar en un futuro, en el que la continuidad de las pensiones no está ni de lejos garantizada, los servicios sociales en plena decadencia y los precios de las residencias privadas cada vez más arriba.
La otra actitud es la de hacer algo. Entre las cosas que se pueden hacer para intentar envejecer manteniendo un modo de vida aceptable está el irse a vivir con algún hijo (suele ser hija). Esta opción, normal hasta nuestra generación, donde los hijos o hijas abundaban, hoy en día no está al alcance de casi nadie, y supone siempre condicionar de manera terrible años o décadas de la vida de los que nos tomen a su cargo. Entre los de mi generación que somos padres hay un profundo y sanísimo rechazo a hipotecar así la vida de cualquier hijo o hija, de manera que la consideraremos opción 0. Otra opción es haber podido ahorrar (el piso, el fondo de pensiones, dinerito en el banco) y dejar todo previsto para que si llega el momento de seguir viviendo pero con autonomía limitada, uno va a ir a parar a un establecimiento con servicios excelentes, donde envejecer rodeado de cuidados profesionales de calidad.
Y otra opción es la de plantearse el envejecimiento de manera activa, como nos hemos enfrentado a los cambios fundamentales de la vida, como por ejemplo cuando nos independizábamos para vivir con un compañero/a, para tener hijos, cuando hemos tenido que cambiar de ciudad por cuestiones de trabajo, o después de un divorcio, etc.. Se trata, como entonces, de asumir que entramos en una nueva etapa, que puede ser relativamente larga, de la vida y que, como entonces, podemos intentar preparar las condiciones de viviendas, de entorno, de amistades, etc. en las que queremos vivir esos años.
La diferencia de actitud que supone este planteamiento es fundamental, y se corresponde con la diferencia real entre nuestra generación de jubilados y las anteriores.
Estamos un poco hartos de las bromas sobre el tiempo que vamos a pasar inspeccionando las obras de los alrededores, sobre que todavía tenemos opción a ligar en Benidorm, y otras gracias con las que nos sentimos poco identificados. La mayor parte de los recién jubilados que conozco están más que atareados, y aparte de los nietos, los que los tienen, hay en general varios proyectos con los que estamos comprometidos y nos mantienen bien vivos. Pero aunque de hecho no somos mayores o jubilados como los de antes, suele faltar tiempo, o ganas, o percepción suficiente para pararse, mirar hacia delante y hacernos una composición de lugar de lo que vamos a ser o cómo vamos a estar dentro de 10, 15 o 20 o más años. Y de esa observación sacar unas conclusiones: me interesaría vivir así y así. ¿Qué tengo que hacer para conseguirlo y que esté en mis manos?
Y en la respuesta, sin lugar a dudas la vivienda y lo relativo a ella, va a tener un lugar fundamental: ¿qué ventajas o inconvenientes tiene la casa donde vivo ahora?, ¿qué características físicas y de entorno debería tener una casa apropiada para mí dentro de unos años?, ¿prefiero la intimidad (y soledad) de mi casa individual o la proximidad de algunos amigos?, ¿con quién me gustaría poder compartir mis ratos libres?, ¿tengo posibilidades de conseguir esa vivienda y esa manera de vivir que considero mejores?
Y a la hora de responder a esas cuestiones, el modelo de hábitat compartido o cohousing (viviendas completas, individuales o de pareja) agrupadas y complementadas con una serie de espacios (salas de estar, cocina, comedor, lavandería, taller, habitaciones para huéspedes o ayudantes, etc.) comunes, con unos pactos genéricos de ayuda mutua, se me aparece como ganador por goleada.
Este modelo, para el que no encuentro un nombre simple más apropiado que la palabreja cohousing tiene ya un buen recorrido y se ha comprobado su validez en bastantes países que llegaron a una situación demográfica y social semejantes a las nuestras actuales con 40 o 50 años de antelación. En los países nórdicos, en Holanda, en los países anglosajones son muchos los miles de mayores que han optado por agruparse, concebir un proyecto, discutirlo durante cientos de horas, diseñarlo apoyando el trabajo de un arquitecto, construirlo y vivir en él. Y las experiencias son abrumadoramente positivas.
¿Qué razones podemos tener para no embarcarnos en un proyecto así si materialmente parece posible? La verdad es que no se me ocurren buenas razones, aunque reconozco que las que hay realmente son de fondo: miedo a perder nuestra independencia, no hacerse a la idea de dejar la vivienda donde tan a gusto estamos ahora, pensar que esto lo va alejar a uno de su familia, temor al riesgo económico que se puede correr, falta de confianza en la la capacidad, nuestra y de los demás, para la vida (relativamente) comunitaria…preferir lo malo conocido que lo bueno por conocer, en suma.
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Publicado por aelosegi en 27 septiembre, 2010
Me parece que este artículo nos sitúa bien ante varias de las razones para optar por
el cohousing
Y una es que, al margen de nuestro estado de salud, cuando tengamos 80
años, más del 86 por ciento de nosotros estaremos sólos (o sólo con la
pareja) en una casa no preparada para esa edad, y con la vecindad que
nos haya tocado.
Un pequeño tanto por ciento habremos optado por ir a vivir cerca de un
grupo de gente elegido por nostros mismos, a una vivienda y un entorno
preparados para acogernos.
Por ejemplo.
Solo el 14% de los octogenarios están atendidos en un geriátrico
Ocho regiones se sitúan por debajo de la media española en cobertura
residencial
CARMEN MORÁN - Madrid
EL PAÍS - Sociedad – 27-09-2010
En 2025 habrá en España casi 2,5 millones de personas entre los 80 y
los 90 años, la edad en que suelen ingresar en las residencias
geriátricas. No habrá plazas para ellos. No, si siguen aumentando al
ritmo mortecino al que lo hacen ahora. La población es una proyección
demográfica del INE. Lo que dicen las proyecciones sociales es que
tampoco habrá entonces amas de casa que puedan encargarse de estos
ancianos.
Como 2025 es cifra larga para los políticos, volvamos al presente. Hoy
la media española de mayores de 80 años atendidos en residencias está
en un 14%. No es mucho, pero peor aún es que muchas regiones, ocho en
concreto, están por debajo de esa cifra que no se diferencia mucho de
la de anteriores años, a pesar de que 2008 ha sido clave en la
implantación de la Ley de Dependencia.
Murcia, Galicia, Canarias y Andalucía son las que menos cobertura
tienen, las dos primeras con un 8,1% y las dos segundas con algo más
de un 10%. Las que tienen más plazas para acoger a los ancianos en
residencias son Castilla-La Mancha (21%) y Castilla y León (20,2%).
Más abajo se sitúan Aragón (17,8%), Navarra y Madrid (por encima ambas
del 16%).
Estas cifras se extraen de los últimos datos publicados por el Imserso
en su Portal de Mayores, recogidos a finales de 2009. Ya debería haber
cifras más recientes, pero los datos estadísticos sobre personas
mayores, que cada dos años publica el Gobierno, este año aún no se han
difundido, a pesar de las promesas del Ministerio de Sanidad y
Política Social.
“Con la cobertura que presentan las comunidades, difícilmente se podrá
atender a la población en unos años. Pero tan importante como el
número de plazas es la planificación sobre dónde ubicarlas y qué tipo
de plazas han de ser”, dice Gustavo García Herrero, miembro de la
Asociación Estatal de Directoras y Gerentes de Servicios Sociales.
“Hay que avanzar en la atención sociosanitaria. Sobre todo en atención
de los procesos de rehabilitación en residencias, convalecencia para
determinadas enfermedades y largas estancias para según qué
patologías. Interesa por el bien del ciudadano, sus familias y de la
economía”, dice García Herrero, que aboga porque avancen las estancias
temporales en residencias.
Todo eso parece todavía pura quimera, cuando faltan aún miles de camas
para ancianos en los geriátricos. Pero, por otro lado, los empresarios
del sector dicen que en sus centros hay cerca de 50.000 plazas vacías.
Este desajuste responde a varias razones: no todas las plazas están
construidas en los lugares donde hay demanda. Algunas de ellas son tan
caras que el ciudadano no puede pagarlas, ni los precios que da la
Administración para concertarlas convencen a los empresarios. Reciben
entre 45 y 50 euros por plaza y día, menos de lo que cuesta dormir en
un hostal, se quejan. Ellos pagaron mucho por el suelo, y, además,
poner en marcha una plaza cuesta alrededor de 50.000 euros. Y, por
último, hay muchas residencias que están abocadas al cierre porque sus
condiciones no alcanzan los requisitos que se exigirán con la Ley de
Dependencia. “Ni los alcanzan ni los alcanzarán nunca, es cuestión del
edificio, de las medidas de seguridad, de evacuación”, afirma José
María Cosculluela, presidente de Vitalia Home, una empresa con
geriátricos en varias regiones. “El sector debe enfrentar una gran
reconversión en un plazo de unos cinco años”, vaticina. Así será, sin
duda, cuando las comunidades vayan completando sus decretos sobre los
requisitos que han de cumplir estos centros para poder recibir a
ancianos con una ayuda pública.
Cosculluela cree que el mercado privado puro será “cada vez más
estrecho” porque las plazas concertadas “están bien y son más
baratas”. La crisis tampoco ha ayudado a revitalizar al sector. Las
familias más apuradas han sacado a los abuelos de las residencias. Se
garantizaban con ello disponer de la pensión del anciano y
posiblemente de una ayuda para el cuidador familiar.
Tampoco la crisis permite a las Administraciones regionales desahogo
para aumentar el precio que pagan al empresario por ocupar sus
residencias. A menos que se opte por una fórmula que no convence a los
expertos de los servicios sociales: la prestación económica para
recibir un servicio, una especie de cheque social que se daría al
usuario para que se ayude con él a pagar una plaza residencial. “Esa
solución rompe la vía del acceso público, porque es el usuario el que
tiene que buscarse la vida para conseguir residencia. Además, a los
geriátricos les permite seleccionar a su clientela y los más
indefensos y con mayores dificultades tendrán más problemas. Todo ello
amenaza con crear un sistema dual, centros públicos para gente con
menos recursos y privados para los que más tengan”, dice el presidente
de la Asociación Estatal de Directoras y Gerentes de Servicios
Sociales, José Manuel Ramírez.
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Publicado por aelosegi en 30 junio, 2010
| Los seis “principios” del cohousing1) El proceso debe ser participativo. Los “convivientes” participan desde el principio en el diseño del conjunto y son responsables como colectivo de las decisiones finales
2) El diseño de cada vivienda y del conjunto busca facilitar unas estrechas relaciones de vecindad, donde sean posibles la comunicación y la ayuda mutua. 3) Existen unos servicios comunes (cocina, comedor, lavandería, tendedero, sala de estar, TV, biblioteca, taller, gimnasio…) que complementan y suplementan los de la vivienda privada. 4) La gestión está en manos de los propios residentes. 5) La estructura social no es jerárquica. Las decisiones se adoptan democráticamente tras discusión y a poder ser por consenso. 6) Separación de economías. Cada cual mantiene su independencia económica, participando en la medida pactada en los gastos comunes. |
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El espíritu de las “eco-aldeas” “Las laderas de Sierra Nevada esconden desde hace más de una década la comuna de Beneficio. Un asentamiento en el que conviven decenas de personas sin luz eléctrica ni propiedad privada. Bajo la sombra de enormes eucaliptos y con la compañía de un arroyo, la vida allí transcurre ajena a los ruidos, las prisas y las ‘comodidades’ de la civilización.” |
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Publicado por aelosegi en 1 junio, 2010
Uno de los proyectos (no sé en qué fase está) más avanzados es el de la Sociedad Cooperativa Profuturo de Valladolid. .
A continuación, van textos extraídos de su página web < http://profuturovalladolid.com/>, y al final, unas líneas con mi opinión.
SOCIEDAD COOPERATIVA PROFUTURO VALLADOLID
SOMOS MUCHOS LOS MAYORES QUE DEBEMOS CON PRIMERA REALIDAD EN CASTILLA Y LEÓN DE UN COMPLEJO RESIDENCIAL Y ASISTENCIAL DE 127 APARTAMENTOS ADAPTADOS PARA MAYORES DE 60 AÑOS “CONSTRUIRNOS NUESTRA PROPIA PLAZA DE RESIDENCIA”
Somos un grupo de personas mayores que conscientes de la necesidad de procurarse un futuro con calidad de vida, sin ataduras de ningun tipo y con la posibilidad de relaciones humanas. La vida nos enseña que a mayor edad se necesita mas apoyos cercanos y continuados. Pertenecemos a un segmento de la sociedad que no podemos acceder a una plaza de residencias publicas y muy dificil a las privadas por su coste y por ello buscamos la mejor solucion en un entorno agradable.
PROMOTORES Y GESTIÓN DE LA CONSTRUCCIÓN DEL COMPLEJO (clic aquí para más datos) Promociona:La Cooperativa Profuturo Valladolid.Gestiona: Larcovi y AGC. Construye:Grupo Herce. Financia: Caja Vital. APORTACIÓN DE PROFUTURO VALLADOLID A LA SOCIEDAD (clic aquí para más datos) La Sdad. Coop. Profuturo Valladolid, promoverá el Complejo Residencial y Asistencial solucionando el problema individual y colectivo de sus socios, contribuyendo a la mentalización de los mayores para que se impliquen en su propio futuro. Además creará, en una primera fase, aproximadamente unos 28 puestos de trabajo directo. Por todo esto esperamos contar con todo el apoyo de nuestros gobernantes de Valladolid y de la Comunidad Autónoma. GESTIÓN POSTERIOR DE LOS SERVICIOS (clic aquí para más datos) Como no podía ser menos, de esta tarea se encargará una empresa gestora de servicios sociales y asistenciales, por ello, se están manteniendo negociaciones con empresas reconocidas en el ambito de la gestion, para su contratacion. MEDIDAS DE LOS APARTAMENTOS Y ESPACIOS COMUNES (clic aquí para más datos) Los apartamentos constarán de: uno o dos dormitorios, salón, cocina, baño adaptado y trastero, tendrán aproximadamente 42 y 50 m2 útiles, más un 40% de espacios comunes de servicios que son propiedad de los cooperativistas, donde se ubicarán: sala de control, salas polivalentes de rehabilitación, terapia ocupacional, gimnasio, comedores, enfermería, consulta medica, etc… COSTE DEL PROYECTO (clic aquí para más datos) El coste total de todo el proyecto será aproximadamente de 18.000.000 euros, la media de inversión de cada socio cooperativista estará entorno a los 110.000 Euros (+IVA)por un apartamento de una habitacion y 132.000 Euros (+IVA) por el de 2 habitaciones.
INSTALACIONES SERVICIOS
Básicos • Gestión y administración de todos los servicios. • Sistema de comunicación directa con recepción y enfermería • Utilizacion de todas las instalaciones comunes. • Servicio Medico localizado • Mantenimiento de los espacios comunes • Limpieza del apartamento, un día a la semana • Servicio localizador de emergencia, etc… • Gimnasio (sin monitor) Optativos • Alimentacion: 4 comidas al dia • Rehabilitación • Asistencia medica permanente • Fisioterapia • Limpieza diaria del apartamento • Lavado y planchado • Personal de asistencia para no validos • Peluqueria • Centro de dia
Por qué no me gusta
> Es un proyecto residencial demasiado grande. Crea un barrio entero de viejos (127 apartamentos), que separa a sus residentes de la sociedad intergeneracional normal.
> Aunque es una cooperativa, no deja de ser una promotora que ofrece unos pisos con servicios interesantes para personas mayores, no un proyecto colaborativo.
> Resulta excesivamente grande para una gestión participativa.
> No está basado en la ayuda mutua; todo se confía a personal profesional.
> Es excesivamente “asistencial”; la actitud que se espera de los residentes es puramente pasiva.
> Entre los espacios comunes (sala de control, salas polivalentes de rehabilitación, terapia ocupacional, gimnasio, comedores, enfermería, consulta medica, etc…) no hay cocina a usar por los residentes, ni lavandería, ni sala de estar, ni biblioteca. Falta casi todo lo que en un cohousing es el complemento común del apartamento individual.
Estos aspectos que no se avienen con los modelos del norte de Europa y de EEUU para la vivienda compartida de persona mayores no significan una descalificación del proyecto de Valladolid. Al contrario, creo que es uno de los más avanzados de este país, y no estaría mal que todo el mundo tuviera la opción de vivir en una residencia así.
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Publicado por aelosegi en 23 enero, 2010
Un blog para hacerse a la idea de compartir
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